Gritar malas palabras

Publicado en El Pais, 9 Junio 2018.

Algunos de mis colegas escritores se han acostumbrado a utilizar malas palabras en sus escritos para llamar la atención y fortalecer sus puntos de vista. Sin embargo, es triste ver que si dejas de lado las malas palabras y gritos, en muchos casos, no dejan mucha sustancia en el punto que tratan de hacer y, a veces, ni siquiera me convencen.

Uno puede ver cierto intento de convencer a las multitudes en muchos casos. A veces son rimas divertidas que nos hacen reír, en otra situación es totalmente insultante. De vez en cuando necesito atravesar la ciudad, me cruzo con una manifestación. Para aquellos que les ha pasado esto en Bolivia, probablemente se acuerden de las pancartas coloridas, frases creativas y ocasionalmente con malas palabras también.

A veces me pregunto si debería añadir algunas malas palabras a mis artículos para obtener algunos lectores más que están fascinados con la forma agresiva en la escritura. Es indudable que hay gente que le gusta leer y escuchar malas palabras. Hay películas que usan la palabra F más de dos veces por minuto. Incluso, se utiliza para intimidar a las personas.

Algunos jefes usan malas palabras para hablar con sus empleados con el fin de que se trabaje más duro, más horas y obedezcan. Esto es básicamente un abuso de poder y no tiene nada que ver con liderazgo, es solo acoso. Utilizar malas palabras de forma directa es una forma antigua de gestión al utilizar una herramienta del miedo. Por un lado, nos intriga las malas palabras en una columna de opinión o una película; por otro lado, nos intimida las mismas palabras si se utilizan para intimidarnos.

Entonces, ¿qué hacer con las malas palabras?

Siempre llego a la misma conclusión, yo no voy a escribir utilizando malas palabras para atraer público. Convencer a alguien debe ser por el contenido. Y oralmente: sólo si me golpeo el dedo, me quemo las manos, me golpeo la cabeza o cualquier otra lesión repentina, grito algunas palabras malas, para reducir el dolor. ¡Y esto ha sido probado científicamente!

 

 

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Arnold Hagens es Economista con un interés fuerte en tecnología, marketing y coaching

1 Comment

  1. Las malas palabras también las relaciono con una sociedad en progreso, así como los buenos actos o detalles que debemos tener, cómo el botar basura o un simple papel o chicle en la calle. Mientras más avancemos en estos detalles, mejor será nuestra sociedad.

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