Cosas que queremos decir a nuestro jefe pero no lo hacemos

Publicado en El Pais, 23 Junio 2018.

Todos tenemos un jefe y si me dices: “yo no, porque tengo mi propio negocio o trabajo como consultor” te equivocas porque igual tienes clientes que te dicen que hacer. Quizás tienes algo más de libertad, pero al final ellos son como tu jefe. Solo hay una diferencia, no puedes deshacerte de tu jefe pero si puedes decidir de no aceptar un cliente por qué sabes que será un dolor de cabeza.

Preparando mis clases de administración de empresas encontré un artículo de Forbes de octubre 2012 que dice que el 65% de los estadounidenses prefiere despedir a su jefe en vez de un aumento salarial. Para ser honesto realmente puedo imaginar que aquí en Bolivia muchos probablemente también quieren despedir a su jefe, o por lo menos gritarles sobre algunas cosas que hacen para “motivar” sus empleados.

Un aspecto importante en administración de empresas es crear un ambiente donde las personas puedan trabajar eficiente y eficazmente. Lamentablemente, muchos jefes lo entienden mal y piensan que significa poner una mesa de ping pong, o darles una pizza una vez al mes. Y el resto del mes no escuchan o no se abren para resolver los problemas, o ni se ocupan de proveer una buena silla o máquina para trabajar.

¿Cuántas personas también sueñan con contar su verdad a su jefe? Gritar de vuelta cuando son maltratados, o cuando obligan a hacer misiones imposibles para que después sean culpables por alcanzar un mal resultado. Pero no lo hacemos por miedo a perder nuestro trabajo. Lamentablemente, en Bolivia el trabajador, a pesar de tener muy buenas leyes no está bien protegido. Por ello, decidimos callar cuando nos gritan, cuando hay algún problema o cuando no estamos de acuerdo con alguna idea de nuestro jefe.

Todos debemos aprender de esto. Las empresas hacen tanto esfuerzo para contratar a los mejores profesionales, pero desde el momento que estas personas no se expresan cuando piensan que algo irá mal, se pierde el recurso que evitaría que nuestra empresa vaya mal. Fomentar un ambiente donde la gente tenga temor a expresarse reduce la eficiencia y efectividad. No me imagino cuántos negocios en Bolivia pierden porque sus empleados no expresan sus preocupaciones sobre algo. Entonces jefes, realmente escuchen las ideas, quejas, sugerencias, etc. de sus empleados. Y si sólo te dicen “si señor”, ya sabes en qué fase estas.

About Arnold Hagens 96 Articles
Arnold Hagens es Economista con un interés fuerte en tecnología, marketing y coaching

Be the first to comment

Leave a Reply

Your email address will not be published.


*