Mantener el medio ambiente es tarea de todos

En los pasados meses hemos tenido carencia de agua en Cochabamba y ahora se hace extensiva a diferentes ciudades de Bolivia. Muchas autoridades tratan de explicar las estrategias para evitar en el futuro una situación similar y otras ni sabían que este momento iba a llegar. La verdad es que todos hemos visto cada año la tala indiscriminada de áreas verdes y bosques, desaparición de reservorios de agua, para extender la frontera agrícola o urbana, más aun, nuestro Gobierno apoyó el “chaqueo” como una práctica milenaria en vez de sancionarla. En 2012 en la Cumbre de Río+20, el presidente Evo Morales indico “Los que vivimos en el Sur no somos los guardaparques del Norte” creyendo que era sólo un beneficio para los del Norte sin pensar que las consecuencias las vivimos nosotros y aquí en Bolivia. Muchos municipios aun piensan que el desarrollo es “cemento” y las jardineras están cubiertas de aceras de cemento inmensas con macetas o con pasto y pequeñas flores que necesitan gran irrigación —lo que cuesta mucho dinero—, en vez de priorizar áreas verdes llenas de árboles y tierra que mantenga las aguas subterráneas. Muchos proyectos realizados sólo están enfocados en la construcción de infraestructura y pocos están orientados a la recuperación de bosques naturales, creación de bosques urbanos, de recuperación por dragado y limpieza de lagunas y ríos. En los últimos años se ha visto en Cochabamba que los ríos se han utilizado para explotar grava y piedra para las construcciones sin restricción, la construcción de grandes urbanizaciones en lugares donde había bosques (Sarco, Tiquipaya, zona sur de Cochabamba) sin pensar en toda la flora y fauna que se pierde por esta explotación. Ahora todo un país sufre las consecuencias de no tener áreas verdes que atraigan lluvias.

La ciencia indica que las precipitaciones de lluvia ocurren en áreas forestales cubiertas. El mecanismo hace hincapié en el papel de la evaporación y la condensación en la generación de las diferencias de presión atmosférica. La ciencia también sugiere que incluso la pérdida localizada de los bosques puede cambiar un país húmedo a condiciones áridas porque no atraen lluvia.

La pérdida de árboles ocasiona un cambio climático, una desaparición de la hidrología y apariciones de vientos incontrolables que eran detenidos por los árboles y aumento de las temperaturas que traen nuevas enfermedades (zika, dengue) a zonas que no las tenían, bajando todo esto la calidad de vida de los habitantes. El cambio climático y problema de agua no fue de un día para otro, fueron muchos años en los que nadie dijo nada porque todos nos beneficiamos de ese desarrollo urbano descontrolado. Los ciudadanos porque preferían ver agua en fuentes y plazas cubiertas de cemento, en casas, en canchas de fútbol en vez de árboles. Los municipios porque a través de la aprobación de urbanizaciones podían generar más impuestos, o podrían ganar más aplausos al construir infraestructuras que al dragar ríos que sólo ocasionaban inundaciones en la época de lluvias.

Recientemente, muchas ciudades en Europa han tomado acciones para mantener el agua y mejorar el medio ambiente: crear pequeñas lagunas urbanas de recolección del agua pluvial (sirven también para apagar incendios por zonas), obligar a las casas a tener turriles al final de cada canaleta para regar jardines, prohibir la tala de árboles en las casas o cambiarlos con permiso y control, ampliar áreas de tierra con árboles en toda la ciudad erradicando áreas de cemento, precios altos para el agua, prohibir los pozos de agua privados, estricto control del uso de la tierra, recuperación inmediata de tierras erosionadas, bosques y aguas contaminadas, reducción de industrias de alto uso de agua o contaminación de medio ambiente, programas continuos de concientización del uso del agua en el hogar y el entorno.

Quizás podríamos copiar algunas iniciativas para mantener el agua y para tener entornos para el “buen vivir”. La gente se relaja cuando puede ingresar a un bosque urbano y caminar escapando del ruido de la ciudad. Este 2016 ha iniciado un arduo trabajo mundial para lograr los Objetivos del Desarrollo Sustentable (ODS 2016-2030) que están enfocados básicamente en mejorar el medio ambiente, eliminar la pobreza y dar salud universal. Bolivia tiene grandes desafíos en estos tres campos pero tiene el apoyo técnico y financiero de la comunidad internacional.

Publicado en Los Tiempos, 23/Nov/2016 

About Kathya Cordova-Pozo 37 Articles
PhD. en Economia y Politica internacional. Realiza investigacion en el area de economia-salud y desarrollo.

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